viernes, 13 de abril de 2007

"Conscience"


Una de las historias más hermosas... ;)
21. Conciencia  
María Magdalena y el perfume inapreciable

   La sociedad te dice una y otra vez: «Esto está bien y eso está mal»; a eso se le llama conciencia. Es algo que se instaura, se implanta en ti, y tú lo vas repitiendo. Carece de valor, no es auténtico. Lo real es tu verdadera conciencia. No tiene respuestas preparadas respecto a lo que está bien y lo que está mal, no. Sin embargo, en cualquier situación que surja, te da luz inmediatamente: sabes qué hacer al instante.

   Jesús fue a visitar la casa de María Magdalena. María estaba muy enamorada. Vertió un perfume muy caro sobre sus pies, toda la botella. Era un perfume especial y valioso; podría haberse vendido. Judas se quejó inmediatamente diciendo: 

—Deberías prohibir a la gente que hiciera estas tonterías. El perfume se ha perdido y hay gente pobre que no tiene qué comer. Podríamos haber distribuido el dinero entre los pobres.

¿Qué dijo Jesús? Dijo:

—No te preocupes, los pobres y los hambrientos siempre van a estar ahí, pero yo me iré. Siempre puedes servirlos —no hay prisa— pero yo me iré. Mira el amor, no el perfume precioso. Mira el amor de María, su corazón.

¿Con cuál de los dos habrías estado de acuerdo? Jesús parece muy burgués y Judas tiene mucho sentido práctico. Judas habla de los pobres y Jesús simplemente dice:
—Pronto me iré, deja que su corazón haga lo que ella quiera y no te entrometas con tu filosofía.

   Normalmente tu mente estaría de acuerdo con Judas. Era un hombre muy culto, sofisticado, un pensador. Y fue el traidor: vendió a Jesús por treinta monedas de plata. Pero, cuando crucificaron a Jesús, empezó a sentirse culpable. Así suelen funcionar los hombres buenos: empezó a sentirse muy culpable, su conciencia empezó a presionarle. Y acabó suicidándose. 

   Era un hombre bueno, tenía conciencia, pero no era consciente. Esta distinción tiene que sentirse en toda su profundidad. La conciencia es algo prestado, dado por la sociedad; la consciencia es algo que tienes que conseguir por ti mismo. La sociedad te enseña lo que está bien y lo que está mal: haz esto y no hagas lo otro. Te da la moralidad, el código, las reglas del juego: ésa es tu conciencia. Por fuera, el policía, por dentro, la conciencia: así es como te controla la sociedad. 

   Judas tenía conciencia, pero Jesús era consciente. A Jesús le importaba más el amor de la mujer, María Magdalena. Era algo tan profundo que impedir que lo mostrara le habría herido; se habría quedado encojida por dentro. Verter el perfume en los pies de Jesús sólo era un gesto. Detrás de ese gesto, ella estaba diciendo: «Esto es todo lo que tengo, es lo más precioso que tengo. Verter agua sobre sus pies no sería suficiente; es demasiado barata. Me gustaría derramar mi corazón, me gustaría derramar todo mi ser...» 

   Pero Judas era un hombre de conciencia: miró al perfume y dijo: «Es caro». Estaba completamente ciego a la mujer y a su corazón. Lo material es el perfume, lo inmaterial es el amor. Pero Judas no podía ver lo inmaterial, para eso hacen falta los ojos de la consciencia.


*Zen Tarot de la Transformación* (www.osho.com)


P.O.I.


miércoles, 4 de abril de 2007

"Sí"

Ahora es que siento que puedo continuar con mi vida. Retomar en donde la dejé: MIS SUEÑOS. Mis sueños y toooda esa energía poderosa rodeándome y estallando dentro de mí; expandiéndose por todas partes. Creando sin parar. Soñando sin cesar. Creyendo sin cuestionar. Simplemente sabiendo. Simplemente sintiendo.
Ahora puedo continuar lo que alguna vez empecé. Empecé a creer y empecé a construir algo hermosísimo para mí ;)

Ahora es que reconozco y valido para mí aquello que me encendía y que no lograba comprender. Hoy sé que es mi identidad, mi naturaleza sin forma alguna conteniendo todas las formas.

Mi poder creativo está siempre presente.
Se trata de creer, nada más.


Se trata de elegir y toda mi energía, todo mi ser se vuelcan automáticamente sobre aquello en lo que esté posando mi mirada. Se trata de amar cada creación; se trata de amar incluso aquello que ya no quiero, que no me gusta: CAMBIARLO CON Y POR AMOR. Por amor a mí misma, por amor a Dios. Y mi entorno se hará eco de mis emociones. Y aquellos que me rodean reflejarán esa cálida luz deslumbrante que soy yo, que siempre he sido.
Mi inocencia es mi esencia. Mi pureza es mi naturaleza. Hoy me miro a los ojos y acepto esta verdad; la verdad de lo único que soy, la verdad de lo que Él creó.
Hoy coincido con mi corazón y dejo de cuestionar con la cabeza. Hoy acepto sin razón porque puedo amar con pasión. Sólo tenía que perdonarme... perdonar todo aquello que había juzgado en mí. Sólo tenía que dejar de identificarme con un dios limitado y dispuesto a castigar para ver claramente y por vez primera al verdadero y único Creador ;)

Sólo tenía que quitar el peso de la culpa impregnado en cada palabra, en cada frase, en cada mirada que posaba sobre cada parte de mi cuerpo, sobre cada actividad, sobre cada relación.
Sólo tenía que perdonarme; dejar de etiquetarme y de creer que ESO era yo. Dejar de mentirme de una vez por todas.

SÓLO LO REAL EXISTE.

Sólo tenía que empezar a elegir LO MEJOR; a elegirlo sin elegir porque en realidad no hay más de una opción. Sólo tenía que aceptar que LO VERDADERO es lo ÚNICO que me corresponde, que me pertenece: MI VERDADERA HERENCIA CELESTIAL.

Sólo tenía que dejar de jugar un juego ajeno, nada más. Sólo tenía que llevarme a disfrutar de mi propio parque de diversiones. Sólo tenía que tomar Su mano y echarme a volar.
Sólo tenía que perdonar... ;)

martes, 3 de abril de 2007

*Así Es*

Una mujer salió de su casa
y vio a tres viejos de largas barbas
sentados frente a su jardín.
Ella no los conocía y les dijo:


- No creo conocerlos, pero deben tener hambre.
Por favor entren a mi casa para que coman algo.

Ellos preguntaron:
- ¿Está el hombre de la casa?
- No, respondió ella, no está.
- Entonces no podemos entrar,
dijeron ellos.


Al atardecer, cuando el marido llegó, ella le contó lo sucedido.
- ¡Entonces diles que ya llegué e invítalos a pasar!


La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa.
- No podemos entrar a una casa los tres juntos,
explicaron los viejitos.
- ¿Por qué? quiso saber ella.


Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó:
- Su nombre es Riqueza.

Luego indicó hacia el otro:
- Su nombre es Éxito y yo me llamo Amor.
Ahora ve adentro y decidan con tu marido
a cuál de nosotros tres ustedes desean invitar a vuestra casa.

La mujer entró a su casa
y le contó a su marido lo que ellos le dijeron.

El hombre se puso feliz:
- ¡Qué bueno! Y ya que así es el asunto,
entonces invitemos a Riqueza,
dejemos que entre y llene nuestra casa de riqueza.

Su esposa no estuvo de acuerdo:
- Querido, ¿por qué no invitamos a Éxito?

La hija del matrimonio estaba escuchando
desde la otra esquina de la casa
y vino corriendo con una idea:


- ¿No sería mejor invitar a Amor?
Nuestro hogar entonces estaría lleno de amor.

- Hagamos caso del consejo de nuestra hija,
dijo el esposo a su mujer.
- Ve afuera e invita a Amor a que sea nuestro huesped.


La esposa salió afuera y les preguntó a los tres viejos:

- ¿Cuál de ustedes es Amor?
Por favor que venga para que sea nuestro invitado.

Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa.
Los otros dos también se levantaron y lo siguieron.
Sorprendida, la dama les preguntó a Riqueza y Éxito:


- Yo sólo invité a Amor, ¿por qué ustedes también vienen?


Los viejos respondieron juntos:
- Si hubieras invitado a Riqueza o Éxito,
los otros dos habrían permanecido afuera,
pero ya que invitaste a Amor,
donde sea que él vaya,
nosotros vamos con él.




✿•*¨`*•.¸Donde quiera que hay amor, hay también riqueza y éxito.¸.•´*¨`*•✿



P.O.I.


lunes, 2 de abril de 2007

*El Cuento Del Burro*


   "Un día, el burro de un granjero cayó a un pozo. El animal estuvo horas y horas rebuznando lastimeramente, mientras el hombre cavilaba sobre qué hacer. Por fin decidió que el animal era viejo, y que de todas maneras había de cegar el pozo; no valía la pena sacarlo de allí.
   De manera que llamó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Todos tomaron sus palas y empezaron a tirar tierra al pozo. Cuando el burro se dio cuenta de lo que estaban haciendo, empezó a dar unos chillidos horribles. Y luego, ante el asombro general, se calmó. Unas cuantas paladas más tarde, el granjero miró al fondo del pozo. Y se quedó asombrado por lo que estaba viendo. El burro se sacudía la tierra del lomo y subía por el pozo sobre el montón creciente.
   Los vecinos del granjero siguieron echando tierra sobre el animal, y cada vez se la sacudía y subía otro poco. En poco tiempo, el burro llegó al brocal, salió del pozo y se fue trotando tan feliz".




*La vida te tira tierra encima... todos los tipos de tierra.
El truco para salir del pozo es sacudírsela de encima y subir un paso.
Cada uno de nuestros problemas es un escalón.
Podemos salir de los pozos más hondos si no nos detenemos,
si no nos rendimos nunca. Sacudite y subí otro poco :)


P.O.I.