miércoles, 22 de agosto de 2007

*El Amor Que Yo Quiero*


   Un hombre de cierta edad fue a una clínica para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa y, mientras lo curaba la enfermera que lo atendía le preguntó porqué. Él contestó que tenía que ir a una residencia para ancianos a desayunar con su mujer que vivía allí.
Dijo que ella llevaba algún tiempo en ése lugar, porque tenía Alzheimer muy avanzado. Mientras lo terminaban de vendar, la enfermera le preguntó si su mujer se alarmaría al ver que no llegaba.
   “No, contestó él, ella ya no sabe quién soy. Hace casi cinco años que no me reconoce.” 
Entonces, la enfermera le preguntó extrañada: “Y si ella no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?”.
   El hombre sonrió y dándole una palmadita en la mano, dijo: “Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”. 
   La enfermera tuvo que contener las lágrimas mientras él salía, y pensó: “Esa es la clase de amor que quiero para mi vida”.

   El verdadero amor no se reduce a lo físico ni a lo romántico. Es la aceptación de todo lo que el otro es, todo lo que el otro ha sido, todo lo que el otro será y de todo lo que el otro ya no es.

*La clave está en su respuesta: “Yo todavía sé muy bien quién es ella".





(Cuento del libro "Sobrinas" de Silvia Freire)


P.O.I.